5 Roles para los Nuevos Recursos Humanos
¿Qué papel debe
jugar Recursos Humanos en el proceso de transformación de las
organizaciones tradicionales hacia estructuras más acordes con esta nueva
realidad?
Recursos Humanos es un tema
que ocupa un lugar importante en la temática de Óptima Infinito, no solo porque ha sido, y
sigue siendo, un elemento de peso
en mi actividad profesional sino porque estoy convencido
de que hay, y seguirá habiendo, un papel clave que desempeñar de cara a ayudar a las personas a expresar su máximo potencial
en las organizaciones.
Creo que, más allá de lo
desafortunado del propio término “Recursos Humanos”, la conveniencia, o incluso
la necesidad, de una función que contribuya al desarrollo del talento es evidente.
Éste es uno de los motivos por los que he escrito tanto sobre los frecuentes y
profundos errores que se han cometido y se siguen cometiendo en nombre de esta
función y también he compartido lo que en mi opinión y experiencia podrían ser
algunas claves para dar un giro
positivo a la situación.
Por otro lado, la mayoría de estos
artículos se refiere generalmente tanto al presente como a lo que sería un
futuro a corto y medio plazo y su contenido se centra principalmente en el
papel que Recursos Humanos debe jugar en el proceso de transformación de las
organizaciones tradicionales hacia estructuras
más acordes con esta nueva realidad. Estoy sin embargo
convencido de que el futuro de las
organizaciones guardará una estrecha relación con las redes
productivas y que en este nuevo escenario
existirá también una serie de necesidades que satisfacer, necesidades que a su
vez ofrecen una vía de evolución a
lo que tradicionalmente se ha venido conociendo como función de Recursos
Humanos.
Por otra
parte, conviene tener presente que esta función tiene su origen y cobra sentido
dentro de un modelo muy concreto de organización – el modelo de administración burocrático –
y que las necesidades que debía cubrir inicialmente eran de marcado carácter
administrativo. A pesar del indudable desarrollo que la función ha sido capaz
de experimentar en los últimos años, lo cierto es que la evolución no ha sido uniforme y
que un porcentaje muy significativo de la misma sigue firmemente enraizada en
estos orígenes, tanto funcional como mentalmente.
Del mismo modo, no todas las vías
de evolución han sido en la dirección adecuada, ya que el abandono progresivo de la base administrativa no
siempre ha derivado en roles de verdadero valor añadido, como
evidencia el papel de “guardia pretoriana de la Dirección” que en muchos casos
ha pasado a jugar esta función.
Pero el futuro ya está aquí y nos
ofrece un buen puñado de oportunidades. Por eso, y con la intención de dar pie
a una conversación sobre el tema, propongo a continuación algunos de los roles que creo sustituirán en los
próximos años y décadas a los que tradicionalmente se han asociado con Recursos
Humanos:
1. Intérprete de necesidades
Un rol orientado a poner en
contacto necesidades y soluciones, a conectar clientes con proyectos y proyectos con redes.
Un rol que precisa de una gran capacidad para captar y entender ideas y relacionarlas con personas,
necesidades y contextos. El principal valor añadido de este rol
es el de entender las necesidades y el marco de referencia del cliente y
hacerlas llegar a la red que abarcará el proyecto en un lenguaje comprensible
por todos los nodos de la red. Hablo, entre otras cosas, de personas expertas
en integrar “cartografías
mentales” diversas.
2. Tejedor de redes
Este rol es el encargado de construir la red que realizará el proyecto.
Su misión es conceptualizar el proyecto, identificar sus características y las competencias necesarias
para el mismo y diseñar y tejer la red que reúne esas competencias y se adapta
a sus características de forma óptima. Mi colega @Odilas es un buen ejemplo de “buen
hacer” en este rol con su meta-red The Project.
3. Social networker
Hace ya algunos años escribí sobre
la evolución del tradicional
“headhunting” hacia la “agricultura
digital“ y una vez más me reafirmo en la
necesidad de este rol, asociado a un cambio de paradigma. Navegar las redes en
busca de talento diverso, conectar con él y hacer que conecte entre sí es una
labor de enorme valor añadido. Interacción real y periódica, más allá de la
superficialidad, es la forma ideal
de saber quién podría ser el nodo ideal para hacer qué en un momento dado.
La labor del social networker,
término que oí por primera vez a Andrés Ortega hace ya
tiempo, es poder ofrecer talento diverso en cantidad y calidad al tejedor de
redes para construir la red del proyecto. Hay más pero el mejor social
networker que conozco a día de hoy es, con diferencia, @vorpalina.
4. Arquitecto de espacios
Un rol clave que
tiene como misión crear espacios,
tanto físicos como virtuales, que promuevan y faciliten la expresión del
talento y el desarrollo de los proyectos. Crear las condiciones
para que la red que trabaja en el proyecto pueda alcanzar sus resultados de la
forma más eficaz posible, tanto si sus nodos trabajan en espacios físicos como
si lo hacen en soportes digitales. Este rol incluye todos los aspectos
tecnológicos relacionados con el trabajo en red y también elementos de
ergonomía y de la arquitectura tradicional.
5. Coach y facilitador
Cuando un equipo tradicional,
creado para lograr un objetivo concreto, toma conciencia plena de los recursos que aporta
individualmente a la red cada uno de sus nodos, el objetivo del
proyecto pasa a segundo plano y deja paso al interés común, un interés
compartido por aprovechar todo el potencial contenido en esos recursos, que
ahora son los recursos de la red. En ese momento, las personas dejan de necesitar ser equipo y el equipo se
convierte en red productiva. Este proceso raramente
se produce de forma espontánea, del mismo modo que las personas habitualmente
ignoran la dimensión real de todos los recursos que poseen. El rol del coach
posibilita esta toma de conciencia y la aparición de nuevas posibilidades. La
facilitación por su parte acelera y optimiza el funcionamiento de la red
Me gustaría recalcar que estoy
hablando de roles, no de posiciones ni de puestos. Todos estos roles pueden ser
desempeñados por una única persona o cada rol por una persona distinta o
agrupar roles entre varias personas. Lo importante es contar con todos ellos para
aprovechar al máximo el potencial de la red. ¿Qué otros roles crees tú que
serían útiles?
Artículo de José Miguel Bolívar es consultor Artesano, coach de la ICF, profesor, investigador, ponente y autor del blog Óptima Infinito,
en el que escribe desde 2008 sobre Innovación en Productividad y
metodología GTD. Licenciado en Psicología Social y Análisis Político por
la U.C.M. y máster en RRHH por el Centro de Estudios Garrigues, José
Miguel acumula una amplia experiencia como directivo en entornos
profesionales altamente competitivos como HP o Life Technologies.
Actualmente, como Consultor Artesano y Coach, sigue trabajando para
aumentar la competitividad de las organizaciones mejorando la
productividad individual y colectiva de sus personas.

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